Acerca de
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), al 2025, la población total del Perú asciende a 34 millones 157 mil 732 habitantes. En términos porcentuales, las mujeres representan el 50,6% de la población nacional y los hombres el 49,4%, lo que indica un ligero predominio de población femenina.
Sin embargo, la misma fuente indica que en el país existen varios indicadores de desigualdad entre mujeres y hombres, en diferentes aspectos de la vida social. En términos de participación política, los escaños en el Parlamento Nacional para el período 2021 – 2026, fueron ocupados por 49 mujeres y 81 hombres. Asimismo, al 2024, el porcentaje de población de 25 y más años de edad con al menos educación secundaria fue de mujeres en un 67.8% y de hombres en un 77.9%. Simultáneamente, la tasa de actividad económica en la población de 15 y más años de edad, fue de mujeres en un 63.1% y hombres en un 79.8%.
50.6% mujeres
49.4% hombres
49 mujeres
81 hombres
Escaños en el Parlamento Nacional
67.8% mujeres
77.9% hombres
Secundaria Completa
63.1% mujeres
79.8% hombres
Tasa de actividad económica
En este escenario, la Ley N° 32535, Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, busca que el Estado peruano garantice a mujeres y hombres el ejercicio de sus derechos a la igualdad, dignidad, libre desarrollo, bienestar y autonomía, proscribiendo toda forma de discriminación basada en el sexo y promoviendo la igualdad en los ámbitos político, laboral, económico, social, cultural.
En tal sentido, esta norma dispone que todas las entidades públicas, de los niveles nacional, regional y local, incorporen progresivamente el enfoque de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en las políticas nacionales y sectoriales, así como en todas las estrategias, planes, programas, acciones y proyectos que se diseñen e implementen en el marco de sus competencias, a fin de identificar y generar oportunidades de mayor igualdad para ambos sexos, y mayores aportes al progreso social.
En el sector ambiental, considerando la diferencia de conocimientos, necesidades, roles y prioridades de mujeres y hombres sobre el ambiente, la adopción de dicho enfoque posibilita no sólo que ambos puedan beneficiarse de las políticas y proyectos ambientales, sino que también puedan canalizar sus contribuciones a una mejor comprensión de los problemas ambientales, y con ello, a una mayor efectividad en los esfuerzos dirigidos a la protección ambiental y la conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, y al avance en la sostenibilidad ambiental.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), al 2025, la población total del Perú asciende a 34 millones 157 mil 732 habitantes. En términos porcentuales, las mujeres representan el 50,6% de la población nacional y los hombres el 49,4%, lo que indica un ligero predominio de población femenina.
Sin embargo, la misma fuente indica que en el país existen varios indicadores de desigualdad entre mujeres y hombres, en diferentes aspectos de la vida social. En términos de participación política, los escaños en el Parlamento Nacional para el período 2021 – 2026, fueron ocupados por 49 mujeres y 81 hombres. Asimismo, al 2024, el porcentaje de población de 25 y más años de edad con al menos educación secundaria fue de mujeres en un 67.8% y de hombres en un 77.9%. Simultáneamente, la tasa de actividad económica en la población de 15 y más años de edad, fue de mujeres en un 63.1% y hombres en un 79.8%.
En este escenario, la Ley N° 32535, Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, busca que el Estado peruano garantice a mujeres y hombres el ejercicio de sus derechos a la igualdad, dignidad, libre desarrollo, bienestar y autonomía, proscribiendo toda forma de discriminación basada en el sexo y promoviendo la igualdad en los ámbitos político, laboral, económico, social, cultural.
En tal sentido, esta norma dispone que todas las entidades públicas, de los niveles nacional, regional y local, incorporen progresivamente el enfoque de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en las políticas nacionales y sectoriales, así como en todas las estrategias, planes, programas, acciones y proyectos que se diseñen e implementen en el marco de sus competencias, a fin de identificar y generar oportunidades de mayor igualdad para ambos sexos, y mayores aportes al progreso social.
En el sector ambiental, considerando la diferencia de conocimientos, necesidades, roles y prioridades de mujeres y hombres sobre el ambiente, la adopción de dicho enfoque posibilita no sólo que ambos puedan beneficiarse de las políticas y proyectos ambientales, sino que también puedan canalizar sus contribuciones a una mejor comprensión de los problemas ambientales, y con ello, a una mayor efectividad en los esfuerzos dirigidos a la protección ambiental y la conservación y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, y al avance en la sostenibilidad ambiental.